La gente, tanto de derecha como de izquierda, pareció haber perdido la facultad de apreciar otros valores en la gente, que no fueran sus respectivas posiciones en el ítem.
Sin embargo, aún nos extrañamos de que en otros países se maten basados en las diversas tendencias religiosas de los "enemigos"...
¿Y en Chile?
Uno, no podía halagar a alguien que fuera de posición contraria a la nuestra, sin sonrojarse o ser considerado poco menos que traicionero por parte de los pares o simples espectadores.
Bueno, todavía me pasa un poco y es por eso que he tardado en hacer homenajes a ciertas personas que he valorado grandemente, que están vivas, cuyos aportes están plenamente vigentes y que en muchos casos, son parte de la tradición cultural nacional.
Tontamente, aún no me siento con la "libertad de culto" para hacerlo y por eso hoy me he ido por las ramas, hasta quedarme nuevamente callada... sólo hasta un próximo mañana, cuando haya preparado algún buen homenaje, sin autocensura politiquera, en honor de algunos personajes del quehacer nacional que valen la pena.


No hay comentarios:
Publicar un comentario