Éramos felices no sé cuanto ni cuanto duró. Solíamos jugar en nuestros tiempos libres, que era: entre comidas, entre duchas, entre calles camino al trabajo, entre capítulos de machos. Al despertarse, un dulce buenos días mi amor. Al dormirse, un dulcebuenas noches mi amor . Después de comer, un dulceestaba rico mi amor y después de hacer el amor, un dulce te amo... mi amor.
Cuando mi marido volvía de la oficina, me acompañaba en la cocina mientras yo terminaba de preparar la cena. Después de comer, él lavaba los trastos mientras yo me bañaba. Solíamos acordar la ropa que usaríamos al día siguiente, luego se bañaba él, comentábamos algún artículo de revista o nos enredábamos entre las sábanas. Algunos fines de semana nos entreteníamos con algún juego doméstico tradicional como el carioca, el ahorcado u otro. Más entretenido aún, conversar de cualquier cosa hasta que se oscurecía. Por ejemplo: acerca de nuestras respectivas familias, nuestros rollos, anhelos o también, podíamos pasar la tarde estudiando algo entretenido. Si todo esto les hace pensar que no tenemos televisores, están equivocados. Lo que no teníamos, era falta de ingenio. Mucho menos nos faltaba el profundo agrado de estar juntos. Así la pasábamos de día y dentro del ocio nocturno, también nos recalcábamos lo mucho que nos amábamos y nos dormíamos plácidamente, aún en cesantía, aún en endeudamiento, aún en estresamiento. Nuestro sueño era tan liviano, que nos permitía entre vuelta y vuelta, restregarnos nuestro amor, nuestra mutua admiración y de paso confesarnos lo mucho que nos necesitábamos. Otras veces, simplemente nos declarábamos lo muy hermosos que nos hallábamos el uno al otro, nos orientábamos acerca de los placeres de nuestros sentidos y nos acariciábamos las partes favoritas de cada cual. ¡Y todo eso durante el sueño! A la hora de comer, éramos como ciegos e insaciables: Lo comíamos todo hasta que la guatita nos decía no. Era más regaloneo que gula. De tanto conversar y estar concentrados en nuestro interlocutor, en ocasiones podíamos devorarnos una torta entera, dicho sea de paso, absolutamente hecha en casa, con amor, con dedicación. ¿Y por qué llegué a hablar de todo esto? Ah! Para demostrar la relación armoniosa que hubo entre nosotros. Con esta manera de vivir pasaron muchos días, tantos como lo son seis meses de convivencia amorosa. Había mucha comunicación, paz, complementación, mutua admiración, entretenimiento, sexualidad, ternura, juguetoneo, colaboración y otras cosas maravillosas. ¡Dignas de la envidia de los dioses! Así fue que estos se encargaron de proveernos de dos computadores: uno para él, otro para mí. En ellos estamos hoy por separado: él en el escritorio, yo en el comedor. Ambos sumidos y concentrados: él en lo suyo y yo en lo mío.
Primavera Silva Monge (Junio 8 de 2003).
GLOSARIO
1.machos: teleserie chilena, excelentemente bien realizada, de éxito generalizado. Trató temas reales e importantes de nuestra cultura, permitiendo sacar las caretas a una sociedad hipócrita, que se ha quedado desnuda con una realidad que no es tan terrible... aunque le haga falta un poquito de silicona.
2.la guatita dice no: guata, se llama al estómago, la barriga. Esto se basa en un comercial muy simpático acerca de un antiácido estomacal y cantaban un corito muy pegajoso que decía: “cuando la guatita dice no, pare por favor, tómese un disfruta y...”
3.regaloneo: se refiere a los mimos, a ser mimado. No a los artistas que se expresan con gestos
4.torta: es un queque dulce que se prepara para los cumpleaños, los matrimonios, etc. En otros lugares se les llama “pastel”. Igualmente, en esos lugares, la “torta” es un sándwich.
Post Data 1:(Agosto 7 del 2004)
¡Que bueno que esto es pasado! Ahora, ya un par de años de feliz convivencia…
Post Data 2: (diciembre 28, 2007)
Más años de amor y amistad. ¿Cómo? Nada de tele en el dormitorio, tenemos un solo computador, que uso yo y le presto a él cuando es muy necesario…
Post Data 3: (marzo 9 del 2009)
¡Uf! Tenemos muchas ganas de tener otro PC, pero portátil. Pero eso no nos separará, porque pretende ser usado solamente en el invierno, en la cama, abrigaditos aquellos fríos sábados y domingos.
Post Data 4: (abril 30 del 2010)
Y tenemos varios computadores y no nos hemos separado, al contrario, nos hemos casado por todas las leyes habidas y por haber, casi he dejado de escribir y acá estamos en el escritorio, un día viernes por la noche, yo en mi blog con nuevo nombre y él en el portátil, viendo fotos o algo así.
Post Data 5: (marzo 23 del 2016)
Siempre nacen nuevos enemigos para la comunicación familiar, pero se batalla, se inventa, se implora, se vuelve a empezar y se vive... a pesar de los celulares, de Netflix, Dramafever y otros.
Primavera Silva Monge
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